Paseando por la villa
A solo 200 metros de la calle principal se encuentra el arroyo que cruza el pueblo.
Allí la naturaleza nos invita a una agradable caminata, a la lectura ó solo a disfrutar del canto de los pajaritos y el sonido que el agua emite en su recorrido.
Poema “El Arroyo” de Salvador Diaz Miron
No descansas jamás… y alegre y puro,
murmurador y manso,
corriendo vas sobre tu cauce duro…
¡Yo también como tú corro y murmuro,
yo también como tú jamás descanso!